Historia de SERAPAZ

SERAPAZ y la transformación positiva de conflictos

image_galleryServicios y Asesoría para la Paz surge como un mecanismo de apoyo a la Comisión Nacional de Intermediación (CONAI), organismo presidido por el entonces obispo de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz García. En el proceso de diálogo establecido entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Gobierno Federal, la CONAI fungió como organismo mediador entre ambos actores. Formalmente constituida en 1996, SERAPAZ constituye un instrumento financiero, administrativo, jurídico y técnico de la mediación hasta la disolución de la CONAI en 1998. Durante ese periodo, SERAPAZ realiza sus tareas manteniendo un bajo perfil, siendo sólo una instancia de apoyo. Al disolverse la CONAI en junio de 1998, diversas tareas vinculadas con la mediación y la articulación civil para el trabajo de Paz, se trasladan a SERAPAZ.

Se abre entonces, una etapa en la que SERAPAZ asume la tarea de sistematizar y divulgar lo que fueron las tareas de la disuelta Comisión Nacional de Intermediación hacia los actores civiles, nacionales e internacionales. Los ejes de su actuación durante esta etapa (1998-2001), fueron el análisis, la sistematización y la divulgación del proceso de diálogo y de paz en Chiapas, así como distintas tareas, acciones e iniciativas por el cumplimiento de los llamados Acuerdos de San Andrés, uno de los frutos del diálogo y eje de la movilización indígena, tanto del EZLN como del Congreso Nacional Indígena.

Durante estos años, se impulsaron líneas de trabajo fundamentales: la tarea permanente de análisis y reflexión sobre los cambios en el escenario nacional e internacional, tarea compartida con diferentes actores sociales y políticos; la investigación y sistematización en torno al conflicto armado en México; la sistematización y digitalización de los más de 9000 documentos que constituyen el archivo de la mediación (Archivo Histórico); el fortalecimiento de los actores y las dinámicas de paz en Chiapas, así como la promoción y el apoyo a múltiples iniciativas y articulaciones nacionales para la construcción de Paz en el país; la constante asesoría e interlocución con actores nacionales e internacionales de todo tipo –civiles, sociales, institucionales, políticos, diplomáticos, comunicadores, académicos, analistas y otros muchos más–, interesados en tener mejor comprensión del conflicto; y por último, el establecimiento de numerosos vínculos e intercambios internacionales, con redes, movimientos, coaliciones y plataformas solidarias que asumen de diversas maneras el trabajo de Paz.

Desde 2002 y hasta 2005, los enlaces, redes y vínculos de SERAPAZ se diversifican lo cual, conjuntamente con la experiencia adquirida en el proceso chiapaneco, permite tomar la decisión estratégica de comenzar el acompañamiento a otros actores en conflicto con el Estado, así como de participar en la construcción de plataformas de la sociedad civil dirigidas hacia el cambio social. Los procesos de acompañamiento y asesoría inician en 2001 con el conflicto que se establece entre campesinos integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Estado, a partir de la decisión unilateral del gobierno de expropiar sus tierras a los ejidatarios de la zona de Texcoco, para destinarlas a la construcción de un aeropuerto.

Durante esta etapa, SERAPAZ inicia un rol más activo y visible de vinculación de las causas y experiencias del trabajo en Chiapas y de la promoción de los derechos indígenas, con otras conflictividades nacionales. Ello posibilita su apertura a otros actores y ámbitos de acción. A partir de 2002, destaca el contacto y participación de SERAPAZ en la conformación de los espacios y frentes articuladores del amplio movimiento social mexicano, los cuales se convierten en plataformas de relaciones, confianzas e iniciativas para su intervención en otros conflictos nacionales emblemáticos.

En 2005, la intervención y el acompañamiento a actores sociales en conflicto, se formaliza e institucionaliza como centro de la actuación y quehacer de SERAPAZ, llevándose a cabo un proceso reorganizativo interno para responder a las decisiones estratégicas tomadas.

Desde ese año, se implementan nuevos programas orientados al fortalecimiento de actores sociales en conflicto y a la incidencia en estructuras, procesos, actores y cultura, cuyo objetivo es la construcción de nuevas formas de transformación de los conflictos sociales en el país. En este sentido, se desarrollan: una propuesta de formación en estos temas que se sintetiza en una “Escuela de Paz y Transformación Positiva de Conflictos”; una propuesta de investigación especializada a través del Observatorio de la Conflictividad Social en México y otros espacios de análisis e intercambio sobre el contexto actual; un proceso constante de autoformación en temas vinculados a la construcción de Paz y la conflictividad social, así como la intervención en diversos procesos de conflictividad desde labores de mediación, coadyuvancia, asesoría, facilitación, etc.

A lo largo de este proceso, SERAPAZ ha integrado un equipo de trabajo y un grupo de voluntarios y colaboradores que representan un rico acervo de experiencias, capacidades, múltiples enlaces y vínculos en la línea de construcción de Paz. Resulta especialmente significativa, su capacidad referencial ante diversos actores sociales e institucionales para convocar y contribuir en procesos de diálogo y construcción de consensos.

Es importante mencionar que los integrantes de SERAPAZ, provienen del movimiento civil o social, estudiantil o eclesial, lo que posibilita la construcción de una lógica de comunicación y empatía con los actores sociales, que resulta determinante en los procesos de intervención para la transformación positiva de conflictos en tanto implica la capacidad de entender visiones, ritmos, procesos, posibilidades y contradicciones de dichos actores. Cabe mencionar también que, además de las propias intervenciones, SERAPAZ desarrolla líneas de trabajo permanentes en procesos de formación, análisis, investigación y articulación, lo que constituye una base estratégica indispensable institucionalmente.

Para el impulso de estas estrategias, en el DF y en Chiapas SERAPAZ ha desarrollado una serie de relaciones y capacidades que permiten responder a las diversas necesidades de dichos procesos sociales. Así, promueve espacios permanentes y flexibles de formación para actores sociales en conflicto; implementa líneas de investigación y análisis que sistematizan la información y reflexión necesarias para contar con un panorama cercano del contexto político y social en el que se lleva a cabo nuestra acción y, particularmente, para comprender las condiciones generales de violencia, criminalización y contrainsurgencia; diseña mecanismos de visibilidad para el posicionamiento y legitimidad de los actores sociales, sus luchas y sus agendas; y, realiza actividades tendientes a mantener diversos canales de comunicación y confianza abiertos para la articulación y la promoción de estrategias de diálogo, prevención y/o intervención.

Finalmente, para el trabajo de intervención en conflictos, es de especial importancia la referencialidad y confiabilidad de Don Samuel Ruiz, nuestro Presidente Fundador, quien a lo largo de nuestra historia, ha representado una base ética y de presencia pública fundamental para las tareas que desarrollamos, en particular, aquellas que en procesos delicados de interlocución o mediación, requieren de una fuerte autoridad moral, confiabilidad y solidez. Don Samuel, fue y es experiencia viva de escucha respetuosa y palabra sabia, de interlocución y apertura de espacios, de profundidad en el sentido de los procesos, entendiendo como claves, la construcción de sujetos, la lucha por la justicia y la generación de condiciones de esperanza.

Extracto del libro de Serapaz “Estado y movimientos sociales” (2010).

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