Académicos del ITESO y de la UNAM señalan que la propuesta de la comunidad de Xochicuautla frente a proyecto carretero es viable

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  • Evitar aislar a la comunidad de Xochicuautla de su montaña, objetivo principal de la propuesta presentada al gobierno del Estado de México.
  • La propuesta de Xochicuautla  es viable y respetuosa de la tierra, de la montaña, del ambiente y de la comunidad.

Ciudad de México 6 de julio.- En el Palacio de la Autonomía de la UNAM se realizó el Foro Académico #XochiPropone, como un espacio de reflexión sobre la situación actual de la comunidad de Xochicuautla, en Lerma, Estado de México, frente al proyecto carretero Naucalpan -Toluca impulsado por la empresa  Autovan, filial de la Constructora Teya del grupo Higa. Es un proyecto que afectaría bosques, fauna, lugares sagrados y cultura de este pueblo otomí.

“Llevamos más de 10 años de defensa de la comunidad y su territorio”, expresó José Luis Fernández representante de Xochicuautla. Lo que sucede en mi comunidad “es un ejemplo de cómo se violan los derechos humanos y las leyes, así como los compromisos de nuestro país contraídos en espacios internacionales, como el convenio 169 de la OIT”, añadió.

Frente a ello, la comunidad de Xochicuautla ha desarrollado y presentado una propuesta técnica elaborada con el apoyo de un equipo multidisciplinario de especialistas, que incluye la construcción de 4 puentes y 4 túneles ubicados en el tramo que va del km 14 al km 18 del proyecto original, en la que también son respetados trazos, niveles y pendientes originales. Con la propuesta comunitaria se permitiría  transitar a las y los pobladores, así como a las especies animales hacia la montaña y de ella hacia la comunidad. “Se busca respetar el mayor aspecto ambiental; evitar el corte del terreno y con ello, impedir el aislamiento de la comunidad de su montaña”, declaró Hugo Briseño, miembro del equipo de especialistas.

José Luis Fernández ha presentado recientemente la propuesta comunitaria en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, así como a autoridades, parlamentarios y organizaciones civiles en Suecia, Noruega, Bélgica y España. Fernández ha señalado que en ese continente ven viable la propuesta, en tanto es una práctica probada de construcción de carreteras que valora ampliamente el ambiente y la cultura de los pueblos.  La intención de parlamentarios y organizaciones de mantenerse pendientes de los avances de las pláticas de Xochicuautla con gobiernos, así como el propósito de atender cualquier intento de violación de derechos humanos, también fue recogida en esa visita al continente europeo.

Fernández reitera lo vital que resulta contar con acceso a las rutas de peregrinación a los lugares sagrados, además del acceso libre al bosque, que permita el paso de humanos y de fauna. Su relación con este ecosistema es fundamental para esa comunidad.  Señaló que la respuesta ofrecida hasta ahora por el gobierno del Estado de  México no es suficiente, en tanto no garantiza esa necesaria relación con el bosque. Menciona que la comunidad continúa dispuesta a dialogar y revisar su propia propuesta. Reitera, sin embargo, que la gente de la comunidad no está dispuesta a sufrir una agresión más.

Hugo Nolasco, también del grupo que ha apoyado con la elaboración de la propuesta, mencionó que comúnmente, no son considerados aspectos ecológicos, sociales y comunitarios en la construcción de carreteras; sin embargo, “en otros países han comprobado que preservar el entrono ecológico y social resulta más beneficioso”. Esperamos que la consideración de estos aspectos sea pronto una norma en el país, concluyó.

Por su parte, David Vargas del Rio del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, ITESO, señaló que un grupo de  académicos de esa institución revisaron cuidadosamente la propuesta y “concluimos que es una propuesta viable, no tiene problema de construcción. Aún cuando puede resultar más cara, es necesario considerar otros valores que no se están cuantificando, como la cultura, la importancia de la organización y de la comunidad.  No sólo por ello es más viable la propuesta comunitaria, los terraplenes propuestos en el proyecto original pueden causar deslaves y accidentes”, agregó Vargas. Como universidad vemos que es una propuesta viable. Estamos dispuestos a respaldar esta propuesta, concluyó el académico.

El pueblo Otomí y  Mazahua han entregado agua limpia a la CDMX.  Aportan 30% de  agua de la ciudad, señaló por su parte Octavio Rosas Landa, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM. “La construcción de la autopista Naucalpan – Toluca no es necesaria, en tanto existen dos carreteras más, una que va de la CdMx a  Toluca y otra de Naucalpan a Toluca”, señala el académico y añade “independientemente del costo económico que pudiera tener la propuesta comunitaria, la empresa no va a dejar de ganar. Si la empresa no desea aceptar esta propuesta es porque detrás de la carretera hay una intención oculta no expresada”. Finalizó diciendo “es una propuesta viable, me sumo a la defensa de la propuesta y es necesario que se exija al gobierno de la CdMx que se pronuncie, porque la preservación del bosque otomí ha permitido que esta ciudad capital no se colapse.  Si nosotros como habitantes de la ciudad no actuamos, nos vamos a convertir en cómplices.  Los académicos nos tenemos que pronunciar, así como exigir a la universidad y a sus autoridades su pronunciamiento también”.

Finalmente, América del Valle del pueblo de Atenco en el Estado de México expresó que dentro de la resistencia, proponer es una forma de construir. “Quisiera agradecer a la comunidad de Xochicuautla el importante ejemplo que nos deja a los pueblos”, concluyó.

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